Se realiza con una incisión que bordea el pabellón auricular y a través de la cual se accede a la mejilla y el cuello, reponiéndolos en su posición ideal. La anestesia puede ser general o local, más sedación con control del anestesiólogo.Se respeta la musculatura facial, conservándose así la mímica característica de cada paciente lo que aporta naturalidad y frescura .